Especialistas de la provincia impulsan el uso de cannabis medicinal como tratamiento complementario para distintas patologías en animales de compañía. Neuquén se convirtió en una de las jurisdicciones pioneras del país en la aplicación de esta terapia, que ya se utiliza para mejorar la calidad de vida de perros y gatos con enfermedades crónicas.
El cannabis medicinal continúa ampliando su campo de aplicación y la medicina veterinaria es uno de los ámbitos donde su utilización gana cada vez más espacio.
En Neuquén, profesionales especializados llevan varios años desarrollando tratamientos con derivados del cannabis para perros y gatos, posicionando a la provincia como una de las pioneras del país en esta práctica terapéutica.
Entre las principales aplicaciones se encuentran el tratamiento de la epilepsia, la artrosis, los dolores crónicos, algunas patologías oncológicas y los trastornos de ansiedad. Los especialistas destacan que, en muchos pacientes, estas terapias contribuyen a aliviar el dolor, mejorar la movilidad y reducir la frecuencia de convulsiones, además de ayudar a controlar situaciones de estrés, como tormentas, viajes o el uso de pirotecnia.
Los veterinarios remarcan que el cannabis medicinal no reemplaza los tratamientos convencionales, sino que funciona como una herramienta complementaria. Por ese motivo, su utilización debe estar siempre indicada y supervisada por profesionales capacitados, quienes determinan la dosis y la formulación adecuada según las características de cada animal.
En la provincia también se consolidó una red de especialistas dedicados a esta disciplina, que trabajan de manera articulada con profesionales de otras jurisdicciones para intercambiar experiencias, promover investigaciones y difundir información basada en evidencia científica.
El crecimiento de estas terapias coincide con un mayor desarrollo de la regulación del cannabis medicinal en el ámbito veterinario y con el avance de nuevas investigaciones sobre sus posibles beneficios en distintas especies.
Para los especialistas, el desafío ahora pasa por seguir ampliando la investigación clínica y fortalecer los marcos regulatorios que permitan un uso seguro y responsable de estos tratamientos.
Porque la medicina veterinaria también evoluciona de la mano de la ciencia.
Y en Neuquén, esa innovación encuentra un nuevo camino en terapias que buscan mejorar la calidad de vida de las mascotas, siempre bajo seguimiento profesional y con respaldo científico.