La Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo de fuerte impacto para Bayer al limitar miles de demandas vinculadas al herbicida Roundup. La decisión sostiene que la legislación federal prevalece sobre los reclamos estatales por supuestas advertencias insuficientes en el etiquetado del producto, un resultado que representa un importante alivio judicial para la compañía.
La larga batalla judicial en torno al glifosato sumó un nuevo capítulo en Estados Unidos.
La Corte Suprema resolvió, por una mayoría de siete votos contra dos, fallar a favor de Bayer en una causa considerada clave para el futuro de miles de demandas relacionadas con el herbicida Roundup, desarrollado originalmente por Monsanto y adquirido por la empresa alemana en 2018.
El tribunal concluyó que la legislación federal que regula los pesticidas prevalece sobre las leyes estatales en materia de etiquetado, ya que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos no exige que Roundup incluya una advertencia sobre un posible riesgo de cáncer. En consecuencia, la Corte entendió que no pueden prosperar demandas estatales basadas únicamente en la ausencia de esa advertencia.
El fallo revierte una sentencia favorable a un usuario que había sostenido que desarrolló un linfoma no Hodgkin tras años de utilizar el herbicida y que Bayer debía haber informado ese supuesto riesgo en el envase.
La decisión representa un importante alivio para la empresa, que durante los últimos años enfrentó decenas de miles de demandas en Estados Unidos y destinó miles de millones de dólares a acuerdos judiciales relacionados con Roundup. Tras conocerse el fallo, las acciones de Bayer registraron una fuerte suba en los mercados financieros.
Desde la compañía celebraron la resolución al considerar que aporta mayor seguridad jurídica y respalda las evaluaciones de la EPA, organismo que sostiene que el glifosato no presenta riesgo cancerígeno cuando se utiliza conforme a las indicaciones autorizadas.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas y abogados que representan a los demandantes cuestionaron el pronunciamiento. Argumentan que diversos estudios científicos mantienen abierto el debate sobre los posibles efectos del glifosato en la salud y consideran que la decisión limita las posibilidades de los consumidores de reclamar ante la Justicia.
El fallo no pone fin a toda la controversia en torno al herbicida, pero sí modifica de manera significativa el escenario legal para Bayer en Estados Unidos.
Porque más allá del respaldo obtenido en la Corte Suprema, el debate científico y regulatorio sobre el glifosato continúa abierto en distintos países, donde las autoridades mantienen posiciones diferentes respecto de su utilización y de sus posibles efectos sobre la salud y el ambiente.