
El sector panadero en Neuquén enfrenta dificultades debido a la baja en el consumo, provocada por la inflación y los aumentos en los costos de producción, lo que ha llevado a precios exorbitantes que impactan en el bolsillo de los consumidores.
Las panaderías en Neuquén atraviesan una situación preocupante debido a la baja en el consumo, causada por la escalada inflacionaria y los aumentos en los precios de la materia prima y los servicios. Esta combinación de factores ha generado un escenario desafiante para el rubro, donde los precios fluctúan considerablemente y el consumo se ve notablemente afectado.
En un recorrido por varias panaderías de la ciudad, se observa cómo los comerciantes enfrentan dificultades para mantener sus negocios a flote. En establecimientos como «La Americana», «Munich» y «Ohana», los propietarios y encargados expresan su preocupación por la situación económica que atraviesan.
En «La Americana», el propietario Luis señala que es la primera vez que experimenta una baja de consumo tan significativa en sus 15 años en el rubro. Los altos costos de los servicios, como la luz y el gas, junto con los incrementos en el alquiler, hacen que sea difícil trasladar estos costos al precio de los productos sin ahuyentar a los clientes.
Por otro lado, en «Munich», el encargado Joaquín destaca el esfuerzo por mantener precios accesibles para los clientes, aunque reconoce que los aumentos se realizan mensualmente para compensar los incrementos en los costos de producción.
En «Ohana», la panadería más céntrica, los precios alcanzan cifras desorbitadas, con la docena de facturas llegando a costar hasta 7 mil pesos. Este aumento constante en los precios impacta directamente en el poder adquisitivo de los consumidores, quienes deben buscar opciones más económicas para satisfacer sus necesidades.
La incertidumbre económica y la inflación continúan siendo desafíos importantes para el sector, que busca encontrar formas de sobrevivir en medio de este difícil panorama.