
Funcionarios paraguayos exploran la viabilidad de un ambicioso gasoducto que conectaría la producción de gas en Argentina con los consumidores en Brasil, con reuniones estratégicas con importantes empresas argentinas del sector.
En un paso significativo hacia la concreción de un proyecto regional de gran envergadura, Paraguay ha intensificado sus esfuerzos para construir un gasoducto que llevaría el gas natural desde Vaca Muerta, Argentina, hasta Brasil. Funcionarios paraguayos han mantenido reuniones clave con destacadas empresas argentinas del sector energético, como Techint, Tecpetrol y Pluspetrol, en un intento por sondear el interés y la viabilidad de esta iniciativa.
El proyecto contempla la construcción de una traza de 1050 kilómetros que recorrería en paralelo a la Ruta Bioceánica en Paraguay, buscando conectar la producción argentina con los consumidores en San Pablo, Brasil. Este esfuerzo de integración energética trinacional se presenta como una respuesta al declive en la producción de gas en Bolivia, lo que ha generado preocupación en Brasil respecto al futuro del Gasbol, su principal proveedor.
Funcionarios paraguayos, encabezados por el canciller Rubén Ramírez, han llevado adelante una serie de encuentros tanto en Argentina como en Brasil para incorporar el proyecto en la agenda regional y explorar posibles alianzas con actores privados. En Buenos Aires, representantes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones se reunieron con el subsecretario de Hidrocarburos, Luis de Ridder, así como con empresas constructoras y productoras de gas.
La propuesta del gasoducto contempla una traza que abarcaría 110 kilómetros en territorio argentino, 530 kilómetros en Paraguay y 410 kilómetros en Brasil, con una capacidad de transporte de 32 millones de metros cúbicos por día. Paraguay no solo busca satisfacer la demanda brasileña de gas, sino que también proyecta un aumento en la demanda interna, especialmente para generación eléctrica y abastecimiento industrial, en un contexto donde se vislumbra un renacimiento en la demanda de energía en la región.
Con estas reuniones estratégicas y el respaldo de importantes empresas y consultoras energéticas, Paraguay avanza en la materialización de un proyecto que no solo promete fortalecer la integración energética regional, sino también impulsar el desarrollo económico y la cooperación entre los países involucrados.