El presidente ruso critica el suministro de armamento a Ucrania por parte de Occidente y advierte sobre posibles consecuencias, mientras reitera su negativa de haber iniciado el conflicto en la región.
Durante una conferencia de prensa en San Petersburgo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, arremetió contra Occidente por el envío de armas a Ucrania, país que ha estado en conflicto con Rusia desde hace más de dos años. Putin consideró estas acciones como «un paso muy peligroso», especialmente si los proveedores occidentales también controlan el uso de las armas.
Putin criticó específicamente a Alemania, advirtiendo que el envío de misiles Taurus, capaces de alcanzar Moscú, llevaría a la destrucción de las relaciones ruso-alemanas. Además, expresó su descontento por la presencia de tanques alemanes Leopard 2 en Ucrania, afirmando que causaron un «shock» en la sociedad rusa, que anteriormente tenía una opinión positiva sobre Alemania.
El líder ruso también defendió la posición de Rusia de responder de manera simétrica al suministro de armas occidentales a Ucrania, amenazando con entregar misiles de largo alcance a terceros países. Putin reiteró su afirmación de que no fue Rusia quien inició el conflicto en Ucrania, sino que comenzó cuando la población ucraniana se rebeló contra el gobierno de Kiev en 2014.
Además, Putin mencionó a Donald Trump, sugiriendo que los problemas legales del expresidente de Estados Unidos son el resultado de una «lucha política interna» entre demócratas y republicanos antes de las elecciones presidenciales de noviembre.
A pesar de las acusaciones y advertencias de Putin, no ofreció evidencia para respaldar sus afirmaciones sobre el suministro de armas occidentales a Ucrania ni sobre las bajas sufridas por los instructores occidentales en la región.