Putin reconoce la autoría islamista en atentado de Moscú, pero sigue insinuando conexión con Ucrania.

  • Categoría de la entrada:Actualidad / Mundo
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, admitió la responsabilidad de «islamistas radicales» en el atentado que dejó al menos 139 muertos en las afueras de Moscú, aunque persiste en sugerir posibles lazos con Ucrania.

En una sorprendente declaración, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha reconocido públicamente que el ataque terrorista del pasado viernes en las cercanías de Moscú, reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI), fue perpetrado por «islamistas radicales». Sin embargo, en un giro característico, Putin no ha dejado de insinuar una posible conexión con Ucrania.

Aunque las autoridades ucranianas y los gobiernos occidentales han negado vehementemente cualquier vínculo con el atentado, Putin ha mantenido sus sospechas. En una reunión del gobierno transmitida por televisión, el líder ruso vinculó por primera vez el ataque con los islamistas, pero rápidamente dirigió la atención hacia Ucrania, sugiriendo que podría haber un patrocinador detrás de los perpetradores.

Putin ha solicitado una investigación exhaustiva y profesional para esclarecer los motivos detrás del atentado y ha planteado preguntas incisivas sobre por qué los terroristas intentaron dirigirse a Ucrania tras el crimen. Sus declaraciones han insinuado una posible complicidad por parte de quienes apoyan al gobierno ucraniano, aunque ha insistido en que no quieren ser cómplices del terrorismo.

El presidente ruso ha retomado su discurso de que la ofensiva en Ucrania busca derrocar a un supuesto régimen neonazi, sugiriendo que este atentado podría ser un nuevo eslabón en la cadena de agresiones contra Rusia desde el inicio del conflicto en 2014. Putin ha afirmado que los nazis nunca han dudado en recurrir a métodos extremos para alcanzar sus objetivos.

Es importante destacar que durante el fin de semana, tanto Putin como el servicio de seguridad ruso, el FSB, no mencionaron la conexión yihadista, centrándose en cambio en la pista ucraniana, a pesar de las negativas de Kiev y los países occidentales.

En resumen, el reconocimiento de Putin sobre la autoría islamista en el atentado de Moscú marca un cambio significativo en la narrativa oficial, aunque las insinuaciones sobre la implicación de Ucrania continúan generando controversia y escepticismo en la comunidad internacional.