El canciller alemán califica de «amargos» los resultados electorales en Sajonia y Turingia, donde la AfD logró un avance significativo. Exhorta a los partidos democráticos a formar gobiernos estables sin la ultraderecha.
El canciller alemán Olaf Scholz expresó su preocupación por los recientes resultados electorales en Sajonia y Turingia, estados del este de Alemania, donde la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) experimentó un notable repunte. Scholz calificó estos resultados de «amargos» y advirtió que Alemania no debe acostumbrarse a la creciente influencia de la AfD, partido que, según él, «daña la economía, divide a la sociedad y deteriora la reputación internacional del país».
En Turingia, la AfD se alzó como el partido más votado con un 32,8% de los votos, un avance significativo respecto a los comicios anteriores. En Sajonia, aunque la CDU obtuvo un 31,9% de los votos, la AfD se posicionó muy cerca con un 30,6%, consolidando su fuerza en la región. Scholz instó a los partidos democráticos a mantener el «cordón sanitario» alrededor de la AfD y a formar gobiernos estables sin incluir a la ultraderecha.
A pesar de los resultados adversos, Scholz celebró que su partido, el SPD, lograra mantenerse en los parlamentos regionales, superando los pronósticos más pesimistas que preveían su exclusión. El SPD obtuvo un 6,1% en Turingia y un 7,3% en Sajonia, aunque sus socios de coalición en el gobierno nacional tuvieron un desempeño aún peor.
Mientras tanto, los líderes de la AfD, Alice Weidel y Tino Chrupalla, desafiaron el cordón sanitario, argumentando que su éxito electoral demuestra que dicho «cortafuegos antidemocrático» es insostenible. Björn Höcke, líder del ala más radical de la AfD y cabeza visible del triunfo en Turingia, aspira a gobernar la región, a pesar de su controvertido historial.
El avance de la AfD en estas elecciones representa un hito preocupante en la política alemana, siendo la primera vez que un partido de ultraderecha logra una victoria electoral en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.