Se desploman las escrituras con crédito hipotecario y el mercado inmobiliario vuelve a frenarse

En este momento estás viendo Se desploman las escrituras con crédito hipotecario y el mercado inmobiliario vuelve a frenarse
  • Categoría de la entrada:Actualidad
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

Las operaciones realizadas mediante créditos hipotecarios cayeron más de 50% en abril y crece la preocupación dentro del sector inmobiliario. El aumento de tasas, la pérdida de ingresos y la incertidumbre económica empezaron a golpear otra vez sobre el acceso a la vivienda.

El sueño de la casa propia volvió a complicarse en Argentina.

Y los números del mercado inmobiliario empezaron a mostrarlo con bastante claridad.

Las escrituras realizadas mediante créditos hipotecarios cayeron más de 50% durante abril de 2026 respecto al mes anterior, reflejando un freno cada vez más fuerte en el financiamiento para compra de viviendas.

La caída golpeó especialmente en la Ciudad de Buenos Aires y en grandes centros urbanos donde el crédito había empezado a mostrar cierta recuperación durante 2025.

Ahora el escenario volvió a enfriarse.

El principal problema aparece en una combinación bastante difícil de sostener para muchas familias.

Tasas elevadas.

Cuotas cada vez más altas.

Y salarios que todavía siguen muy por detrás del costo real de acceder a una vivienda.

Durante el año pasado, el Gobierno había mostrado la reaparición del crédito hipotecario como una de las señales más importantes de normalización económica.

Distintos bancos lanzaron nuevas líneas UVA y el sector inmobiliario comenzó a recuperar algo de movimiento después de años de parálisis.

Pero ese rebote empezó a perder fuerza rápidamente.

Muchos potenciales compradores descubrieron que, aun con financiamiento disponible, los ingresos ya no alcanzan para sostener cuotas ajustadas por inflación o costos asociados a una operación inmobiliaria.

La situación afecta también a inmobiliarias, escribanías y desarrolladores privados que esperaban un crecimiento más sostenido del mercado durante 2026.

El freno en escrituras hipotecarias suele funcionar además como un termómetro bastante sensible sobre el estado de la economía.

Porque comprar una vivienda implica algo fundamental.

Confianza en el futuro.

Y cuando aparecen incertidumbre laboral, caída del ingreso o temor económico, las familias tienden a postergar decisiones de largo plazo.

La discusión refleja además un problema estructural argentino.

El acceso a la vivienda formal depende cada vez más de ingresos muy altos o capacidad de ahorro en dólares, algo cada vez menos accesible para sectores medios.

Mientras tanto, los alquileres siguen subiendo y gran parte de la población joven queda atrapada entre cuotas imposibles y alquileres cada vez más caros.

La escena deja una sensación bastante conocida para varias generaciones argentinas.

El crédito hipotecario reaparece.

Genera expectativa.

Y después vuelve a frenarse antes de consolidarse como una herramienta estable de acceso a la vivienda.

Como si el mercado inmobiliario argentino nunca terminara de encontrar un equilibrio duradero entre salarios, inflación y financiamiento.