La imagen “Fenómenos”, de la fotógrafa Alejandra Heis, obtuvo el primer premio en la categoría Fotografía Nocturna y Astrofotografía del concurso Miradas al Universo. El registro combina las esferas de hielo de la Laguna Melliza Superior con la Vía Láctea y la luminiscencia de la atmósfera.
Una imagen tomada en Copahue logró convertir un fenómeno natural poco frecuente en una postal reconocida a nivel nacional. La fotografía “Fenómenos”, realizada por Alejandra Heis, obtuvo el primer premio en la categoría Fotografía Nocturna y Astrofotografía del concurso Miradas al Universo, organizado en el marco de los 40 años del Complejo Astronómico El Leoncito (Casleo).
La convocatoria reunió 172 fotografías y contó con el auspicio del CONICET y de las universidades nacionales de La Plata, Córdoba y San Juan. En ese contexto, la imagen de Heis logró destacarse por reunir en una misma escena distintos fenómenos naturales ocurridos en un paisaje característico del norte neuquino.
La fotografía fue tomada en la Laguna Melliza Superior, en el área de Copahue. Sobre la superficie del agua aparecen miles de esferas de hielo, conocidas como “ice balls”, mientras que sobre ellas se extiende el cielo nocturno atravesado por la Vía Láctea.
Las particulares formaciones de hielo se generan a partir de una combinación de viento, olas y temperaturas muy bajas. Durante horas, esos factores pueden moldear pequeños fragmentos de hielo hasta convertirlos en formas redondeadas que cubren parte de la superficie de la laguna. Por su carácter temporal, encontrar el fenómeno y registrarlo requiere también de condiciones naturales muy específicas.
El cielo agregó otra capa a una escena que ya era extraordinaria. La fotografía también captó el llamado “air glow”, una tenue luminiscencia de la atmósfera que puede producir tonalidades visibles en el cielo durante la noche. El resultado fue una composición en la que el hielo, el paisaje volcánico y el firmamento aparecen unidos en una sola imagen.
Para Heis, el registro fue el resultado de una noche particularmente especial. La fotógrafa contó que coincidieron el fenómeno de las esferas de hielo, las condiciones del cielo y la presencia de esa luminiscencia atmosférica. La combinación permitió documentar un momento difícil de repetir.
El acceso hasta la Laguna Melliza Superior también requirió acompañamiento. Cristian Laurin, prestador turístico habilitado de Copahue Expeditions, colaboró con el traslado y permitió que la fotógrafa pudiera llegar hasta el lugar desde donde realizó la toma.
No es la primera vez que Heis encuentra en Copahue un escenario para registrar fenómenos poco habituales. En junio había realizado otra fotografía en la zona que reunía la Vía Láctea, las Nubes de Magallanes y el “air glow”, además de las propias esferas de hielo de la Laguna Melliza Superior.
Ese vínculo entre fotografía, naturaleza y cielo nocturno también pone en valor una característica particular del territorio neuquino. Los paisajes de Caviahue y Copahue permiten observar fenómenos geológicos, atmosféricos y astronómicos en espacios con escasa contaminación lumínica, una condición que favorece tanto la fotografía como el desarrollo del astroturismo.
El reconocimiento obtenido en el concurso del Casleo suma así una nueva mirada sobre Copahue. Más allá de la belleza de la imagen, la fotografía funciona como un registro de un fenómeno natural efímero y como una forma de mostrar que, en determinados momentos, el paisaje neuquino puede convertirse en un punto de encuentro entre la tierra, el hielo y el universo.