En un acto multitudinario que reunió a más de 900 personas, el gobierno oficialista dio inicio a la obra del gasoducto Néstor Kirchner, en un tono de campaña presidencial de cara a las próximas elecciones primarias. El presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Kirchner y el ministro de Economía compartieron escenario en Salliqueló, el pueblo de la provincia de Buenos Aires donde se soldó el último tramo del gasoducto. Esta obra, que se llevó a cabo en ocho meses, parte de un tiempo proyectado de 24 meses en condiciones normales, fue financiada en parte con el impuesto a las grandes fortunas y experimentó diversas demoras, incluso durante el mandato del Frente de Todos.
Con discursos transmitidos a través de pantallas gigantes en la ruta, el evento contó con la presencia de 900 invitados, entre dirigentes políticos, empresarios que participaron en la construcción del gasoducto (Techint, SACDE y BTU) y trabajadores involucrados en la instalación de la infraestructura de transporte de gas. A pesar del frío salliquelense, que fue acompañado por un tradicional locro y asado, el oficialismo dio señales de inicio de la campaña presidencial de cara a las próximas elecciones primarias, que se llevarán a cabo en poco más de un mes. La fotografía mostró a Alberto Fernández en el centro, con un lado conformado por la fórmula integrada por Massa y Agustín Rossi, y en el otro lado, a Cristina y al gobernador Axel Kicillof.
«El gas de Vaca Muerta hará más económico el suministro de gas para las empresas y aumentará la competitividad de las pymes. Estamos avanzando hacia la soberanía energética y la exportación de nuestros recursos naturales al mundo. Ese debe ser nuestro proyecto de país», mencionó Massa durante su discurso.
Una delegación compuesta por cientos de autobuses y vehículos particulares llegaron hasta Salliqueló, ubicado sobre la Ruta 85 a poco más de 100 kilómetros de Trenque Lauquen.
El tendido del gasoducto tendrá un impacto significativo en términos de ahorro en la importación de energía durante los meses de mayor demanda. El gobierno estima que este año se necesitarán alrededor de USD 2.000 millones menos para cubrir esa demanda, y que con un año completo de funcionamiento del gasoducto Néstor Kirchner, esta cifra podría aumentar hasta USD 4.200 millones anuales. Esto se debe a que el gas producido en Vaca Muerta, la principal formación de hidrocarburos de Argentina, tendrá un mayor alcance. Este fue precisamente el punto central alrededor del cual giraron los discursos de Massa y otros funcionarios, como el titular de Enarsa, Agustín Gerez, durante el acto.
En el corto plazo, se tomarán dos acciones para buscar una mayor extensión y transporte de gas: en septiembre se iniciará la licitación del segundo tramo del gasoducto que llegará hasta San Jerónimo, en la provincia de Santa Fe. Además, se planea la construcción de un gasoducto para llevar el mismo fluido al norte del país. En un futuro, este gas podría ser exportado a Bolivia, así como al sur y centro de Brasil, abriendo oportunidades comerciales regionales.
La inauguración del gasoducto Néstor Kirchner marca un hito importante en el camino hacia la soberanía energética de Argentina y el impulso de la industria gasífera nacional. Esta obra estratégica no solo contribuirá a reducir la dependencia de las importaciones de energía, sino que también fortalecerá la economía y generará oportunidades de crecimiento en el sector.
En Neuquén, el Gobernador Omar Gutiérrez junto al gobernador electo Rolando Figueroa, expresó desde Tratayén. “El petróleo va un par de pasos adelante. Pero el gas es tanto o mucho más importante que el petróleo para el abastecimiento interno, para la calefacción en los domicilios, para el desarrollo de la industria, el comercio, la construcción. Hoy Neuquén está proveyendo más del 60% del gas que está consumiendo la redMientras que Figueroa destacó que “En Neuquén estamos dando una gran muestra de madurez política», y ponderó el rol de Gutiérrez en las gestiones para la confección del GPNK.
