Ubicada en el norte neuquino, la Estancia Chochoy Mallín impulsa trabajos de recuperación y acondicionamiento de uno de sus atractivos más emblemáticos: la “Escalera al Cielo”. La iniciativa busca fortalecer el turismo rural y de naturaleza en una región que combina paisajes únicos, historia y tradiciones locales.
En el corazón del norte neuquino, donde la cordillera y la estepa se encuentran para dibujar algunos de los paisajes más impactantes de la provincia, un proyecto turístico busca recuperar uno de sus símbolos más reconocidos.
La Estancia Chochoy Mallín avanza en la puesta en valor de la denominada “Escalera al Cielo”, un atractivo que se convirtió en referencia para visitantes que recorren esta zona del Alto Neuquén en busca de experiencias vinculadas a la naturaleza y el turismo rural.
La iniciativa apunta a mejorar las condiciones de acceso, seguridad y disfrute del recorrido, preservando al mismo tiempo el entorno natural que caracteriza al lugar. El proyecto forma parte de una estrategia más amplia destinada a fortalecer la oferta turística regional y promover nuevos circuitos para visitantes nacionales e internacionales.
La “Escalera al Cielo” se destaca por ofrecer vistas panorámicas privilegiadas de la geografía neuquina. El recorrido permite apreciar montañas, valles y paisajes característicos de una región que en los últimos años ganó protagonismo dentro de la oferta turística provincial.
Además del atractivo paisajístico, la propuesta busca poner en valor el patrimonio cultural y productivo de la zona. La estancia forma parte de una red de emprendimientos rurales que combinan actividades turísticas con la identidad histórica del norte neuquino, generando oportunidades para las comunidades locales.
Desde la provincia destacan que este tipo de proyectos contribuyen a diversificar la actividad turística más allá de los destinos tradicionales y favorecen el desarrollo económico de localidades alejadas de los principales centros urbanos.
El turismo de naturaleza, las experiencias rurales y los circuitos vinculados al patrimonio cultural aparecen entre los segmentos con mayor crecimiento dentro del sector, especialmente entre viajeros que buscan propuestas más personalizadas y contacto directo con el entorno.
En ese contexto, la recuperación de espacios como la “Escalera al Cielo” apunta a consolidar nuevos atractivos capaces de ampliar la permanencia de visitantes y potenciar la actividad económica regional.
Porque en Neuquén, el turismo no solo se construye alrededor de la nieve, los lagos o el petróleo.
También se nutre de pequeños rincones que conservan historias, paisajes y experiencias capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer cada rincón de la provincia.