Un informe elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) concluyó que la carne de cerdo es un alimento saludable desde el punto de vista cardiometabólico y desmintió algunos de los mitos más extendidos sobre su consumo. El trabajo analizó cinco cortes magros y determinó que presentan bajo contenido de grasas, alto aporte de proteínas y una composición nutricional comparable a la de otras carnes ampliamente consumidas.
La investigación fue realizada por el área INTI Carnes a pedido de la Federación Porcina Argentina e incluyó el análisis de los cortes cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola. Los especialistas evaluaron su composición nutricional, perfil de grasas, contenido de colesterol, minerales y otras propiedades tecnológicas.
Uno de los principales resultados del estudio fue que los cortes magros contienen menos de 3,5 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto y más de 19 gramos de proteínas en la misma porción. Según los investigadores, estos valores contradicen la creencia de que la carne de cerdo posee un elevado contenido de grasa saturada.
El informe también destaca que la carne de cerdo aporta minerales esenciales como hierro, zinc y fósforo, además de vitaminas del complejo B, nutrientes que cumplen un papel importante en el metabolismo, el sistema inmunológico y la formación de tejidos.
Los especialistas señalaron que la mejora genética de los animales, la alimentación y los sistemas de producción permitieron obtener carnes cada vez más magras, modificando las características que dieron origen a muchos de los prejuicios históricos sobre este alimento.
El consumo de carne de cerdo en Argentina también mostró un crecimiento sostenido durante las últimas dos décadas. Según los datos citados en el estudio, pasó de 5 a 20 kilos por habitante al año, reflejando una mayor incorporación de este producto a la dieta de los argentinos.
Los investigadores remarcaron que, como ocurre con cualquier alimento, una dieta equilibrada depende de la variedad y de las cantidades consumidas. En ese marco, sostuvieron que la evidencia científica disponible permite considerar a los cortes magros de cerdo como una alternativa saludable dentro de una alimentación balanceada.