Neuquén sale a buscar inversiones en Buenos Aires: Figueroa apuesta a mostrar una provincia que ya juega en otra escala

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El gobernador encabezará el 24 de agosto el Neuquén Day 2026, un encuentro destinado a empresarios, cámaras, organismos y representantes diplomáticos. Energía, turismo, producción, tecnología y nuevas industrias estarán en el centro de una estrategia que busca convertir el crecimiento neuquino en más inversiones y empleo.

Neuquén viajará a Buenos Aires con una idea bastante concreta: no ir a pedir que miren a la provincia, sino intentar convencerlos de que ya hay motivos suficientes para hacerlo.

El próximo lunes 24 de agosto, el gobernador Rolando Figueroa encabezará el Neuquén Day 2026 en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires. La jornada reunirá a empresas, cámaras sectoriales, instituciones, organismos públicos y representantes del cuerpo diplomático con un objetivo definido: mostrar oportunidades de inversión y fortalecer el vínculo entre el sector privado y la provincia.

La actividad comenzará a las 9.30 y tendrá su apertura oficial a las 10. Media hora después, Figueroa ofrecerá la Conferencia Central Neuquén, donde presentará la estrategia provincial y las perspectivas de crecimiento.

Pero detrás de una agenda empresarial hay una discusión bastante más amplia.

Neuquén atraviesa un momento singular dentro de la economía argentina. Vaca Muerta convirtió a la provincia en uno de los principales motores energéticos del país y abrió una oportunidad que excede largamente la extracción de petróleo y gas. Alrededor de esa actividad aparecen rutas, viviendas, servicios, proveedores, infraestructura, tecnología, transporte y nuevas demandas de mano de obra.

La pregunta ahora es qué hacer con esa ventana.

Porque tener recursos no garantiza automáticamente desarrollo. La riqueza puede quedar concentrada en una actividad extractiva o convertirse, si existen planificación e inversión, en una plataforma para diversificar la economía.

Ese parece ser uno de los mensajes que Neuquén buscará transmitir en Buenos Aires.

La agenda del Neuquén Day incluye hidrocarburos y transición energética, pero también turismo, producción e industria, economía del conocimiento, innovación, tecnología, energías limpias y ambiente. La intención es presentar una provincia que no quiere ser identificada únicamente con el petróleo.

Es una apuesta razonable.

Vaca Muerta explica buena parte del presente económico neuquino, pero también plantea desafíos que no pueden resolverse únicamente con más producción. El crecimiento energético trae consigo mayor circulación de personas, presión sobre las ciudades, necesidad de viviendas, demanda de infraestructura y exigencias sobre hospitales, escuelas y servicios públicos.

El boom también tiene un costo territorial.

Por eso atraer inversiones no debería significar solamente sumar capital para producir más barriles. También implica conseguir inversiones capaces de acompañar el crecimiento de las comunidades, generar proveedores locales y ampliar las oportunidades más allá de los grandes proyectos energéticos.

En ese punto, el turismo aparece como una pieza importante. Neuquén tiene destinos consolidados y una enorme diversidad de paisajes, desde la cordillera hasta los lagos y los territorios del norte provincial. La posibilidad de combinar esa actividad con tecnología, servicios e industrias vinculadas al conocimiento puede ayudar a construir una economía menos dependiente de un único recurso.

La presencia de la tecnología en la agenda también muestra ese cambio de mirada.

Una provincia energética necesita cada vez más profesionales, sistemas de información, automatización, infraestructura digital y conocimiento especializado. La transición energética, además, no significa necesariamente abandonar los hidrocarburos de un día para otro, sino prepararse para un escenario mundial en el que las fuentes de energía y las tecnologías utilizadas para producirlas están cambiando.

En ese tablero, Neuquén tiene una ventaja evidente: dispone de recursos, experiencia productiva y una marca internacional cada vez más asociada a la energía.

El desafío es transformar esa ventaja en desarrollo sostenido.

El Neuquén Day también llega en un momento político interesante. Mientras la provincia busca atraer capital privado, Figueroa mantiene negociaciones con el Gobierno nacional por recursos que considera necesarios para Neuquén. El gobernador viene reclamando una mayor participación para la provincia y cuestionando el esquema de distribución de fondos nacionales, al mismo tiempo que destaca el aporte energético neuquino a las cuentas externas del país.

La relación con Nación, entonces, tiene dos caras.

Por un lado, Neuquén necesita reglas nacionales que permitan que las inversiones energéticas continúen creciendo. Por otro, la provincia busca conservar margen para decidir cómo utilizar los recursos generados en su territorio y responder a las consecuencias que produce el crecimiento.

Es una discusión federal bastante más importante que una pelea coyuntural entre funcionarios.

Si Argentina quiere aprovechar Vaca Muerta como una oportunidad de desarrollo, el desafío no consiste solamente en producir más petróleo y gas. También consiste en construir rutas, ampliar redes eléctricas, garantizar agua, generar vivienda, mejorar la conectividad y formar trabajadores capaces de ocupar los empleos que esa expansión demanda.

Ahí es donde una inversión deja de ser solamente una cifra en dólares.

Se convierte en una escuela, una empresa local que consigue nuevos contratos, un trabajador que encuentra empleo o una ciudad que consigue infraestructura para acompañar su crecimiento.

El próximo Neuquén Day tendrá mucho de presentación institucional y mucho de vidriera empresarial. Pero la verdadera prueba vendrá después de las reuniones, los discursos y las tarjetas intercambiadas.

Porque atraer inversores es apenas el primer paso.

El desafío más difícil es lograr que esos capitales encuentren en Neuquén no solamente recursos para extraer, sino condiciones para quedarse, producir, innovar y generar valor durante muchos años.

La provincia llega a Buenos Aires con una carta fuerte: energía, recursos y una economía que despierta interés.

Ahora tendrá que demostrar que puede convertir esa riqueza en algo más duradero que un boom.

En definitiva, el verdadero Neuquén Day no será el que ocurra el 24 de agosto.

Será el que empiece después.