La Cámara alta aprobó el nuevo régimen de Inocencia Fiscal con 43 votos a favor y 23 en contra. Además, dio media sanción a la reforma de biocombustibles, que eleva los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel y ahora deberá ser revisada por Diputados.
El Senado sesionó este jueves con una agenda marcada por dos proyectos impulsados por el Gobierno nacional: la denominada Inocencia Fiscal II y la reforma del régimen de biocombustibles. La jornada comenzó con el respaldo de bloques aliados al oficialismo y terminó con avances concretos en ambas iniciativas.
El primer proyecto consiguió convertirse en ley. Inocencia Fiscal II fue aprobado por 43 votos a favor y 23 en contra y modifica el régimen de cumplimiento de las obligaciones tributarias. La iniciativa había recibido previamente media sanción en la Cámara de Diputados, donde había obtenido 139 votos positivos y 110 negativos.
Uno de los cambios centrales consiste en eliminar los límites de ingresos y patrimonio que existían para acceder al régimen simplificado de Ganancias. La propuesta también flexibiliza el concepto de “discrepancia significativa” y amplía a 15 días hábiles el plazo para rectificar una declaración jurada después de una notificación administrativa.
El Gobierno sostiene que el nuevo esquema busca simplificar el cumplimiento fiscal y favorecer que fondos que permanecen fuera del sistema formal ingresen al circuito financiero. Los sectores que cuestionaron el proyecto, en cambio, plantearon reparos sobre el alcance de los cambios y sus efectos sobre los mecanismos de fiscalización tributaria.
La segunda discusión importante de la jornada giró alrededor de los biocombustibles. El Senado aprobó en general la reforma de la Ley 27.640 con 41 votos a favor y 25 en contra. El proyecto modifica los porcentajes de mezcla obligatoria de combustibles de origen vegetal y ahora deberá continuar su recorrido parlamentario en Diputados.
La reforma establece que el corte obligatorio de bioetanol pase del 12% al 15%. Dentro de ese porcentaje, el texto reserva una participación para el bioetanol producido a partir de caña de azúcar y otra para el elaborado con maíz, mientras que el porcentaje restante quedará sujeto a competencia. También establece límites a la participación de una misma empresa en el mercado.
En el caso del biodiésel, el proyecto plantea elevar progresivamente el corte hasta llegar al 10%. La propuesta incorpora además un esquema de participación para empresas no integradas, después de que las diferencias sobre el lugar que tendrían las pequeñas y medianas compañías dificultaran el acuerdo parlamentario.
Las modificaciones fueron parte de las negociaciones entre el oficialismo y distintos bloques provinciales. Uno de los puntos discutidos fue precisamente la participación futura de las pymes de biodiésel. El texto aprobado en el Senado contempla una participación mínima para las empresas no integradas durante los próximos años, con modificaciones respecto del proyecto original.
La sesión también incluyó otros temas. Los senadores aprobaron tres pliegos judiciales y avanzaron con el traspaso de determinadas competencias penales de la Justicia Nacional a la Ciudad de Buenos Aires. Además, quedaron postergados otros proyectos que formaban parte de la agenda oficialista, entre ellos la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
La jornada dejó así dos resultados diferentes para el Gobierno: Inocencia Fiscal II completó su recorrido y quedó convertida en ley, mientras que la reforma de biocombustibles consiguió avanzar en el Senado pero todavía necesita pasar por Diputados. En ambos casos, las negociaciones con los bloques provinciales y aliados fueron determinantes para construir las mayorías necesarias.