Un grupo de entre 12 y 15 pasajeros extranjeros presentó síntomas gastrointestinales después de viajar desde la capital fueguina hacia Buenos Aires. Dos personas fueron trasladadas a un hospital y se desplegó un operativo sanitario en el aeropuerto. Las versiones sobre el posible origen del episodio todavía no coinciden y no hay una causa confirmada.
Un operativo sanitario de emergencia se desplegó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza durante la noche del sábado 31 de octubre y la madrugada del domingo, luego de que un grupo de turistas extranjeros llegara desde Ushuaia con síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria. El episodio involucró a entre 12 y 15 pasajeros, según las distintas estimaciones difundidas, y obligó a activar los protocolos de asistencia médica en la terminal.
Los afectados habían desembarcado de un crucero en la ciudad fueguina y posteriormente abordaron vuelos de Aerolíneas Argentinas con destino a Buenos Aires. Durante el traslado comenzaron a manifestar problemas gastrointestinales, lo que llevó a que se notificara la situación desde la aeronave y se solicitara la intervención de los equipos sanitarios al momento del aterrizaje.
En Ezeiza, los pasajeros recibieron atención en el centro de salud Sanity Care. Dos de ellos fueron trasladados en ambulancia al Hospital Interzonal General de Agudos de Ezeiza, aunque no se difundieron detalles posteriores sobre su evolución. El operativo se extendió hasta la madrugada y, de acuerdo con las autoridades aeroportuarias, no afectó el funcionamiento habitual de la terminal.
La principal hipótesis apunta a una posible intoxicación alimentaria, pero todavía no se pudo establecer dónde se produjo la contaminación ni qué alimento pudo haberla provocado. Las versiones conocidas hasta el momento presentan diferencias. Algunas fuentes aeroportuarias señalaron que los turistas habrían consumido una hamburguesa durante el último tramo del crucero. Desde Aerolíneas Argentinas, en cambio, indicaron que el grupo habría recibido viandas con sándwiches de pollo antes de abordar el avión en Ushuaia.
La empresa estatal sostuvo que no existen indicios de que el origen del problema haya estado en el servicio de comidas ofrecido durante el vuelo. Como argumento, señaló que los pasajeros afectados pertenecían a un mismo contingente que había recibido alimentos en el aeropuerto fueguino y que algunos integrantes del grupo ya presentaban síntomas antes de embarcar.
El cuadro habría incluido distintos niveles de malestar, desde problemas gastrointestinales hasta dolores de cabeza. La cantidad exacta de personas afectadas tampoco quedó establecida de manera definitiva, una circunstancia que refleja que la reconstrucción del episodio todavía se encuentra en una etapa inicial.
La situación abrió interrogantes sobre la coordinación entre los organismos sanitarios y las autoridades que intervienen en el circuito de transporte y turismo. La ministra de Salud de Tierra del Fuego, Judit Di Giglio, aseguró que la Provincia no participó del operativo y sostuvo que los síntomas comenzaron durante el vuelo o en el crucero. También cuestionó que las autoridades sanitarias fueguinas no hubieran recibido una comunicación previa desde los organismos nacionales vinculados con el control portuario y Sanidad de Fronteras.
La funcionaria señaló que, según la información disponible, se trataría de una intoxicación alimentaria y que no habría personas en estado grave. En la misma línea, el director del Hospital Regional de Ushuaia, Carlos Guglielmi, indicó que ese establecimiento no había recibido avisos sobre cuadros severos relacionados con el episodio.
Por el momento, tampoco se informó oficialmente de qué crucero provenía el contingente. La identificación de la embarcación y la reconstrucción de los alimentos consumidos serán elementos importantes para determinar el origen del problema y establecer si existió una falla en los controles sanitarios.
El episodio vuelve a poner de relieve la importancia de los protocolos de prevención y vigilancia en una actividad turística de gran relevancia para Tierra del Fuego. Ushuaia es uno de los principales puntos de partida y llegada de cruceros que recorren la región antártica, por lo que la coordinación entre operadores, autoridades portuarias y organismos de salud resulta fundamental.
Más allá de la asistencia brindada en Ezeiza, quedan preguntas pendientes sobre el recorrido de los pasajeros, las condiciones de los alimentos y los mecanismos de comunicación entre las jurisdicciones involucradas. Hasta que las investigaciones permitan determinar el origen, la hipótesis alimentaria deberá mantenerse como una posibilidad y no como una explicación confirmada.