Guillermo Pereyra, destacado líder sindical y exsenador de Neuquén, falleció a los 80 años tras sufrir un accidente cerebrovascular. Conocido por su extensa trayectoria de 38 años al frente del gremio de los trabajadores petroleros en Neuquén, La Pampa y Río Negro, Pereyra fue una figura influyente en la industria y en la política.
Guillermo Pereyra, quien falleció a los 80 años debido a un accidente cerebrovascular, dejó una huella imborrable en la historia sindical de Argentina. Nacido el 23 de julio de 1941, Pereyra se convirtió en un pilar del Movimiento Popular Neuquino y en un defensor incansable de los derechos de los trabajadores petroleros.
Su carrera en el sindicalismo comenzó en la década de 1970 cuando se trasladó a Neuquén y asumió como delegado gremial del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa. Su compromiso con la mejora de las condiciones laborales y salariales de los trabajadores lo llevó a ser electo como secretario general del sindicato en 1983, cargo que mantuvo hasta 2021.
Además de su labor sindical, Pereyra tuvo una destacada participación política. Fue legislador nacional por Neuquén entre 2013 y 2019 y ocupó diversos cargos, incluyendo el de diputado provincial y subsecretario de Trabajo de la provincia. Su pragmatismo y habilidad para el diálogo le permitieron mantener buenas relaciones con distintos presidentes argentinos, desde Carlos Menem hasta Alberto Fernández, aunque con altibajos en su trato con Cristina Fernández de Kirchner.
El embajador de Corea del Sur en Argentina, Lee Yong-Soo, realizó una visita a la provincia para estrechar lazos comerciales y explorar oportunidades de inversión en sectores clave como la industria petrolera. Durante su estadía, mantuvo un encuentro protocolar con Pereyra, quien destacó la importancia de mostrar las potencialidades de Neuquén y su seguridad jurídica para atraer inversiones.
La noticia de su fallecimiento fue recibida con profundo pesar en la comunidad petrolera y política argentina. Desde el sindicato, se emitió un comunicado expresando tristeza y destacando el legado de Pereyra como un líder incansable y defensor de los trabajadores. Un colega sindicalista resumió el sentimiento colectivo al señalar que Pereyra fue «un verdadero patriota».
Guillermo Pereyra deja un legado de lucha y compromiso que será recordado por todos aquellos que lo conocieron y trabajaron junto a él en la defensa de los derechos laborales y el desarrollo de la industria petrolera en Argentina.