La querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación pidió este martes prisión perpetua para los cinco prefectos involucrados en elasesinato del joven mapuche Rafael Nahuel, en el marco del juicio que se sigue en la localidad rionegrina de General Roca.
Casi seis años después del crimen y durante un alegato que duró 2 horas y cuarenta y cinco minutos, el abogado Mariano Przybylski de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación pidió al Tribunal Oral Federal de General Roca que los cinco procesados reciban prisión perpetua.
Se trata de Sergio Cavia, Francisco Javier Pintos, Juan Ramón Obregón, Carlos Velntín Sosa y Sergio García, a quienes consideró coautores del delito de «homicidio agravado, en concurso ideal con homicidio agravado en grado de tentativa».
Para la querella quedó acreditado que no existió un enfrentamiento armado, sino una persecución más allá del predio de la comunidad y que los efectivos dispararon en 151 oportunidades con munición de plomo.
El abogado dijo además que en el accionar de los uniformados existió dolo, es decir intención de matar, ya que «desobedecieron las órdenes de esperar refuerzos y subieron con armas letales a la montaña», a la «búsqueda de los mapuches».
Además de matar a Nahuel, hirieron en el hombro y el codo respectivamente a Johana Colhuan y Gonzalo Coña, de acuerdo con lo expuesto por la querella ante los jueces.
La audiencia estuvo reservada al alegato de la querella, luego de que la semana pasada el principal acusado, Sergio Cavia, admitiera haber realizado disparos con su arma reglamentaria, una pistola Beretta 9 milímetros.
El crimen de Nahuel fue cometido el 25 de noviembre de 2017, en el marco de un operativo del Grupo Albatros en un predio en disputa entre la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu y la Dirección de Parques Nacionales.
En la audiencia de hoy, de la que participó el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, el abogado Przybylski explicó que en el delito de tentativa de homicidio está incluida la agresión sufrida por Colhuan, Coña, Fausto Jones Huala y Lautaro González Curruhuinca, quienes “salvaron su vida» porque -dijo- «tienen un Dios aparte”.
Los agravantes incluidos obedecen al uso de arma de fuego, la pertenencia de los involucrados a una fuerza de seguridad y el concurso de dos o más personas.
El abogado explicó que, si bien al requerir la elevación a juicio había apuntado como único autor del asesinato a Cavia, “durante esta etapa oral del juicio quedó clara la coautoría” del resto de los imputados.
“Quedó acreditado que el tiro fue realizado por el efectivo Sergio Cavia”, afirmó Przybylski, pero planteó que resulta «irrelevante quién disparó mortalmente» ya que el grupo comando actuó coordinadamente para cometer el asesinato y luego para encubrirlo.