El BCRA vendió más de US$700 millones en una semana, dejando las reservas netas en negativo y trasladando oro a Londres para hacer liquidez.
La administración de Javier Milei enfrentó otra semana crítica en los mercados financieros, marcada por la intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que, bajo la dirección del ministro de Economía, Luis Caputo, vendió más de US$700 millones entre el mercado oficial y el financiero. Esta situación llevó a que las reservas netas del BCRA cayeran a un saldo negativo de más de US$6000 millones, obligando a trasladar el oro a Londres para empeñarlo y obtener liquidez, según confirmó Caputo.
En una semana caracterizada por la volatilidad, el BCRA intentó estabilizar el mercado con intervenciones que no lograron reducir significativamente la brecha cambiaria. Aunque los dólares MEP y CCL bajaron un 5,9% y un 5,8% respectivamente, y el dólar paralelo o blue cayó un 3,7%, el costo fue un incremento del 6% en el riesgo país, que alcanzó los 1590 puntos debido al desplome del valor de los títulos públicos.
El agotamiento de las reservas y la venta de activos argentinos por parte de los fondos de inversión reflejan la falta de confianza en la capacidad del gobierno para cumplir con los vencimientos de enero de 2025. La promesa del secretario de Finanzas, Pablo Quirno, de girar dólares para dejarlos en custodia del Bank of New York (BoNY), no fue suficiente para calmar a los mercados, ya que se confundieron cifras clave en su estimación.
La estrategia anunciada por Caputo de intervenir en el mercado financiero vendiendo en el financiero la misma cantidad de pesos que se emitían para comprar en el oficial no ha dado los resultados esperados. Las intervenciones del BCRA en la semana, que incluyeron compras y ventas fluctuantes, culminaron el viernes con una venta de US$106 millones, dejando una pérdida semanal de US$105 millones en reservas.
El informe de Sur Americana advirtió que la nueva política monetaria de emisión cero del BCRA no logró reducir la brecha cambiaria, mientras que la capacidad del gobierno para generar excedentes financieros en pesos y acumular dólares en las reservas sigue siendo cuestionada por los analistas.
La agenda de Milei y Caputo, centrada en la intervención del mercado financiero y la dolarización de la economía, se aleja de las recomendaciones de los centros financieros globales y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este último, en su último informe, instó a un cronograma claro de levantamiento del cepo y liberación de los mercados de capitales, junto con el fin del dólar «blend».
Caputo afirmó que la estrategia monetarista del gobierno busca eliminar la emisión de dinero y reducir la cantidad de pesos vía superávit fiscal para cortar el proceso inflacionario, con una eventual dolarización de la economía. Sin embargo, los desafíos son grandes, con reservas netas negativas estimadas en US$5998 millones al 17 de julio, según Portfolio Personal Inversiones (PPI).
Mientras tanto, el mercado sigue vigilando de cerca la evolución de las reservas internacionales y la capacidad del BCRA para estabilizar la economía en un contexto de alta incertidumbre.