
La empresa FV acuerda con el gremio UOM una suspensión de 26 días para 600 trabajadores debido a la crisis industrial y la caída en la producción de insumos para la construcción.
La reconocida empresa de grifería FV ha anunciado la suspensión de 600 empleados en su fábrica ubicada en Pilar. Esta decisión se enmarca en un contexto de fuerte recesión en la industria y una marcada disminución en la producción de insumos para la construcción.
Según fuentes de la compañía, las suspensiones acordadas con el gremio metalúrgico UOM se distribuirán en un esquema de 26 días repartidos entre mayo y julio. Durante este período, los trabajadores recibirán el 80% de su sueldo neto.
FV, con 105 años de historia y 1.500 empleados en Argentina, ha visto afectada su línea de producción destinada al mercado doméstico, mientras que el segmento premium, orientado a la exportación, continuará operando.
La medida de suspensión se produce en un contexto de marcada caída en la producción de insumos para la construcción, según los últimos datos del INDEC. La industria enfrenta descensos significativos en la fabricación de productos como asfalto, hierro, cemento y artículos sanitarios, entre otros.
Esta crisis industrial se refleja en el desempleo, que ha alcanzado niveles preocupantes. Marzo registró una caída del 42% en la actividad de la construcción y un desplome del empleo asalariado, siendo el sector de la construcción el más afectado.
Los informes del Ministerio de Trabajo revelan una contracción del empleo en todas las ramas de actividad, destacando el sector de la construcción como el más golpeado, con una caída del 2,4% en el empleo mensual y un acumulado del 13,5% en términos interanuales.
En este contexto, la suspensión de empleados en FV refleja los desafíos que enfrenta el sector industrial argentino y la urgencia de medidas para revitalizar la economía y proteger los puestos de trabajo.