La decisión se tomó tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno provincial en una reunión realizada en Añelo, con el ministro de Gobierno, Jorge Tobares.
En un giro decisivo para la estabilidad en la región de Vaca Muerta, la Confederación Mapuche y el Gobierno de Neuquén han llegado a un acuerdo que pone fin a los bloqueos que afectaban el acceso a importantes instalaciones petroleras. Este acuerdo, firmado el pasado martes, responde a las demandas prolongadas de las comunidades indígenas por el reconocimiento de sus derechos territoriales y jurídicos.
El Conflicto
Los bloqueos iniciados el lunes por la mañana por las comunidades mapuches Fata Xayen, Newen Kura, Rañileo Cárdenas, y Kelv Kura obstaculizaron el acceso a varias plantas de tratamiento como Servicios Ambientales de Neuquén (SAN), Indarsa, Comarsa, Ecopolo, y Treater. Estas acciones fueron una forma de protesta ante la lentitud gubernamental en el reconocimiento de los derechos territoriales y jurídicos de estas comunidades, lo que generó una considerable alarma en la industria petrolera de la región.
El Compromiso
En respuesta a las tensiones, el acuerdo establece compromisos claros por parte del Gobierno provincial:
- Inscripción de Personerías Jurídicas: Las comunidades mencionadas serán oficialmente reconocidas con personerías jurídicas dentro de un plazo de 15 días.
- Relevamiento Territorial: Se completará el relevamiento territorial de las áreas del Lof Wirkalew y Campo Maripe en los siguientes 30 días.
Estas medidas son cruciales para las comunidades mapuches, que han visto postergadas sus peticiones por años. La firma del acta, que contó con la presencia de líderes de las comunidades y representantes gubernamentales, marca un avance significativo en la relación entre el Gobierno de Neuquén y los pueblos originarios de la región.
Desenlace y Perspectivas Futuras
La firma del acuerdo logró desactivar la amenaza de un desalojo forzoso por parte de las fuerzas de seguridad, que había sido advertida por la Justicia en caso de que los bloqueos continuasen. Ahora, con los compromisos en marcha, se espera que este acuerdo sirva como un modelo positivo de diálogo y resolución de conflictos entre gobiernos y comunidades indígenas, sentando un precedente importante para futuras negociaciones en otras áreas conflictivas del país.