Marcha atrás del Gobierno: retira el impuesto del 15% a las ganancias por operaciones con CEDEARs

En este momento estás viendo Marcha atrás del Gobierno: retira el impuesto del 15% a las ganancias por operaciones con CEDEARs
  • Publicación de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Divulgación / Economía
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

El proyecto de Ley de Competitividad Financiera enviado al Congreso incluía un artículo que eliminaba la exención de Ganancias para quienes compraran y vendieran certificados vinculados con acciones extranjeras. Sin embargo, tras la repercusión de la propuesta, desde el Ministerio de Economía aseguraron que la disposición provenía de un borrador anterior y que será retirada.

Una modificación tributaria incluida en el proyecto de Ley de Competitividad Financiera generó preocupación entre los inversores argentinos. La iniciativa del Gobierno de Javier Milei contemplaba eliminar la exención del impuesto a las Ganancias sobre los resultados obtenidos por la compraventa de CEDEARs, uno de los instrumentos más utilizados para invertir en compañías internacionales desde el mercado local. Pero pocas horas después de conocerse el contenido del texto, el Ministerio de Economía comunicó que dará marcha atrás con esa disposición.

La propuesta aparecía en el artículo 230 del proyecto y establecía que las ganancias obtenidas por la venta de estos certificados recibieran el mismo tratamiento fiscal que los activos extranjeros que representan. De haberse aprobado sin modificaciones, las operaciones alcanzadas podrían haber quedado sujetas a una alícuota del 15%, según el régimen tributario correspondiente.

El cambio tenía una fecha de aplicación prevista: los certificados adquiridos a partir del 31 de octubre de 2026. En cambio, las inversiones realizadas antes de ese día conservarían el tratamiento anterior, siempre que cumplieran con las condiciones establecidas por la legislación vigente.

La iniciativa no proponía cobrar un impuesto por el simple hecho de tener CEDEARs en una cartera de inversión. El gravamen apuntaba a los resultados obtenidos al venderlos cuando existiera una ganancia imponible. Por ejemplo, bajo el esquema planteado, una operación con una diferencia positiva de 400.000 pesos habría generado un impuesto de 60.000 pesos si correspondía aplicar la alícuota del 15%.

Sin embargo, la reacción del sector financiero y las consultas sobre el alcance de la medida llevaron al Gobierno a aclarar su posición. Felipe Núñez, asesor del Ministerio de Economía y director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, afirmó que el artículo había quedado incluido por error desde una versión anterior del proyecto y que sería retirado. Desde la cartera económica transmitieron la misma explicación.

La rectificación modificó el escenario para los ahorristas, aunque dejó expuesta una cuestión sobre el proceso de elaboración de una reforma de 240 artículos que abarca distintos aspectos del sistema financiero. La inclusión de una modificación tributaria de ese alcance, seguida de su posterior retiro, abrió interrogantes sobre la coordinación y la revisión de los cambios que el Ejecutivo pretende impulsar.

Los CEDEARs permiten comprar en pesos certificados que representan acciones de empresas extranjeras, como alternativa a operar directamente en mercados internacionales. Su cotización está vinculada tanto al precio del activo en el exterior como a la evolución del tipo de cambio financiero. Esa combinación los convirtió en una herramienta extendida entre quienes buscan diversificar sus inversiones sin abrir una cuenta fuera de Argentina.

El argumento original del Gobierno para modificar el régimen era eliminar diferencias tributarias entre quienes compran directamente activos en el exterior y quienes acceden a ellos mediante certificados negociados en el mercado argentino. Para eso, el proyecto proponía aplicar un criterio conocido como transparencia fiscal o look-through: considerar el activo que está detrás del certificado y no solamente el instrumento utilizado para invertir.

La discusión formaba parte de una reforma más amplia. La Ley de Competitividad Financiera propone cambios en el mercado de capitales, la tokenización de activos mediante tecnología blockchain, la utilización de activos digitales como garantía y la modernización de instrumentos de crédito. También contempla modificaciones en pagarés, cheques, fondos comunes de inversión y otros mecanismos de financiamiento.

El proyecto todavía debe atravesar el debate parlamentario y puede sufrir modificaciones antes de convertirse en ley. La marcha atrás anunciada sobre los CEDEARs no implica que el resto de la reforma haya quedado descartado, pero sí introduce una primera corrección en una iniciativa que busca transformar las reglas del sistema financiero.

Para los inversores, la aclaración despeja por ahora la incertidumbre sobre el tratamiento de estos certificados. Para el Gobierno, en cambio, deja una señal sobre la importancia de la precisión normativa: en un mercado donde las expectativas y la confianza tienen un peso determinante, una disposición impositiva puede modificar decisiones incluso antes de que llegue a convertirse en ley.