En medio de las tensiones internas del peronismo, Máximo Kirchner dio una señal de acercamiento hacia el gobernador bonaerense Axel Kicillof y afirmó que ambos no se encuentran «en veredas opuestas». El líder de La Cámpora aseguró que existen coincidencias políticas de fondo y dejó abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo para reorganizar el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires de cara al escenario electoral de 2027.
Las declaraciones representan un cambio de tono respecto de los cruces que ambos sectores protagonizaron durante los últimos meses por la conducción del peronismo bonaerense. Máximo sostuvo que las diferencias no son irreconciliables y remarcó que Kicillof fue ministro de Economía durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, además de compartir una misma mirada sobre el papel del Estado y el rumbo del país.
Según trascendió, el dirigente camporista considera necesario poner fin a las disputas internas y avanzar hacia una conducción política más ordenada, con el objetivo de fortalecer al peronismo frente al gobierno de Javier Milei y preparar una estrategia común para las próximas elecciones.
El posible acercamiento se produce después de meses de diferencias entre el sector que responde a Kicillof y La Cámpora por el liderazgo del PJ bonaerense y el armado político provincial. Sin embargo, ambas partes coinciden en que una confrontación prolongada podría debilitar al espacio opositor en el principal distrito electoral del país.
Aunque todavía no existe un acuerdo cerrado, las declaraciones de Máximo Kirchner fueron interpretadas como un gesto para reabrir el diálogo con el gobernador y explorar una conducción consensuada que permita contener a los distintos sectores del peronismo bonaerense.
La eventual negociación también busca evitar que las diferencias internas condicionen la construcción de una alternativa política para los próximos años. Tanto el kirchnerismo como el espacio que encabeza Kicillof consideran que la prioridad debe ser consolidar una propuesta unificada frente al oficialismo nacional, aunque aún restan definir los mecanismos para resolver las disputas por el liderazgo y la estrategia electoral.