La secretaria general de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Comahue (ADUNC), Micaela Gomiz, estuvo en el programa Tercer Puente, en radio 10, habló sobre la repercusion que tuvo en la UNCO el proceso electoral, en donde hay preocupacion por las propuestas de los candidatos en relación a la ciencia y a la universidad pública.
Al inicio de la entrevista, consultada en cuanto a la preocupación generada en relación a los discursos de los candidatos en el contexto político: «la semana pasada, los sindicatos de la Universidad Nacional del Comahue, tanto de trabajadores no docentes, docentes y estudiantes, hemos hecho público un pronunciamiento donde llamamos un poco a organizarnos, a reflexionar, a debatir, articular y a desarticular, si uno quiere, los discursos que actualmente se vuelven a instalar como novedosos, esto es lo que nos llama bastante la atención, que aparecen discursos como si fuesen novedosos, que en realidad tienen 30 a 40 años, y que ya se discutieron en los 90’s en la década menemista en Argentina. Como esta idea de unos supuestos vouchers, o el cierre del CONICET, la privatización de la ciencia, que se ocupe el sector privado de la investigación. Es decir, una cantidad de propuestas que para nosotros son claramente privatizadoras, mercantilizadoras de la educación, que Argentina ya las discutió, y que ya fueron rechazadas por la población. Pero que incluso fueron rechazadas hasta por quienes fueron sus generadores originales, porque si uno mira los 90’s, estas eran propuestas relacionadas con el Banco Mundial, con la Organización Mundial del Comercio, que fueron desaconsejando su uso a partir de las experiencias que hubo en distintos países. Así que la verdad que nos resulta llamativo que haya calado profundamente en muchos sectores de la sociedad. Y eso no quita la universidad, porque así como nosotros no somos una isla y somos parte de la sociedad, el 30%, el 60%, todos los debates que se dieron en las PASO, por supuesto que nos atraviesan de lleno como comunidad universitaria».
Consultada en cuanto a cómo construir un mensaje de manera efectiva para esos sectores de la sociedad que han votado estas propuestas, que provienen del espacio de Javier Milei: «yo creo que ahí hay dos cuestiones, una es, efectivamente una preocupación que tenemos muchos y muchas es la penetración de algunas ideas, que uno podría decir de derecha o reaccionaria, privatizadoras, mercantilistas, etcétera. Pensando no solo hacia la educación, el dólar libre, el mercado, han penetrado algunas ideas en amplios sectores de la sociedad, eso es una primera preocupación. En términos más de contenido, más allá de otros motivos por los cuales se puede haber distribuido el voto como se distribuyó. Pero creo que hay una preocupación en relación, y que eso no es solo Milei, por eso digo lo de cómo se distribuyó el voto, creo que hay una preocupación por esa penetración de algunos conceptos, de algunas ideas que insisto no son nuevas, que ya las discutimos en Argentina y en el mundo entero. Que conocemos parte de sus consecuencias y que ha sufrido el pueblo argentino parte de esas consecuencias. Entonces, ahí me parece que hay una discusión para dar que no se agota en octubre, que no se agota en noviembre, en todo caso, es decir, que no se agota en el proceso electoral. Y que creo que nos tiene que preocupar y ocupar, no solo como universidad, nuestro caso, como sindicatos, en particular como sector de trabajadores, pero también como militantes políticos, a quienes lo somos. No sabemos cuál va a ser el escenario en términos electorales, pero claramente hoy tenés de este de tres candidatos, dos sectores que claramente representan discursos de derecha. Por lo tanto, nos pone en un desafío de cara incluso al año que viene, no es solo la coyuntura electoral, sino, hay una cantidad de temas que si se quieren llevar adelante, tenemos que estar preparados y haber discutido profundamente con todos los sectores posibles de cómo eso se va a enfrentar y cómo se tiene que desarticular porque hoy hay gente que te dice que el costo laboral en Argentina es muy grande, que necesitan seguridad jurídica y que hay que avanzar en una reforma laboral. Entonces ahí tenemos un problema grande que no es solo con Milei, con Patricia, sino con la legitimidad popular necesaria para llevar adelante ese tipo de procesos. No es lo mismo que Macri haya ganado con el discurso de pobreza cero y de «yo no voy al Fondo Monetario Internacional», a que hoy un Javier Milei gane diciendo «yo voy a privatizar la universidad pública, la ciencia, la tecnología. Voy a desarmar los ministerios de educación y de salud. Voy a dolarizar Argentina y voy a profundizar las leyes de libre mercado». Y toda la gente lo aplaude y dice «sí, está bien, ese es el camino que necesita Argentina». Entonces hay un discurso que hay que desarticular antes y que no se agota en la discusión de octubre o en la discusión de noviembre. Y por otro lado, está la forma, en términos de contenido, pero también están las formas, que tiene que ver con algo que hemos detectado todos, creo yo, que hemos subestimado primero y detectado después, estas nuevas formas de comunicar, que efectivamente se han instalado con mucha profundidad, en términos cuantitativos, masivamente. Y que, hay sectores a los que nos cuesta más llegar. Ahí no solo por generación, por las lógicas que tienen algunos ámbitos. Nuestro ámbito, ámbito académico, es un ámbito denso, teóricamente denso en términos de conocimiento, en términos de argumentación, no es un discurso que sea fácil de traducir en términos de las nuevas tendencias tecnológicas de redes sociales. Pero creo que, bueno, ahí hay un desafío y un esfuerzo. No por llegar a TikTok, por decirlo de alguna manera, con una reflexión vinculada a la universidad. Creo que ahora ya se están haciendo cosas. Creo que hay en ese mundo virtual, hay un poco de todo. Tenemos que hacer, por supuesto, mayores esfuerzos. Pero sobre todo, tenemos que volcarnos, me parece, que nosotros a los pasillos, a las aulas, a discutir entre los estudiantes, a discutir entre los docentes y los no docentes, ese es un poco el desafío que nosotros proponemos, como sindicatos».