La Municipalidad de Neuquén eliminará desde el 1 de diciembre la contribución creada en 2024 para financiar el nuevo complejo ambiental. El fondo reunió 32.000 millones de pesos, que ascendieron a 38.700 millones tras colocaciones financieras. La primera etapa de la obra contempla una estación de transferencia para modernizar el traslado de los residuos urbanos.
La ciudad de Neuquén dejará de cobrar la tasa ambiental a partir del próximo 1 de diciembre, luego de que el intendente Mariano Gaido y el gobernador Rolando Figueroa anunciaran el cierre de esta etapa de financiamiento y formalizaran el inicio de las obras del nuevo Centro Ambiental. La contribución había sido implementada en 2024 con el objetivo de reunir recursos para renovar el sistema de gestión de residuos.
El anuncio se realizó el martes 27 de octubre y estuvo acompañado por la firma del contrato para ejecutar la primera etapa del proyecto. La iniciativa busca modificar la logística de recolección y traslado de la basura, con una infraestructura que permita concentrar las cargas y transportarlas hacia un nuevo predio de disposición final, ubicado a más de diez kilómetros del actual.
La eliminación de la tasa representa un cambio concreto para los contribuyentes. Hasta ahora, el cobro se incorporaba a las facturas eléctricas de los usuarios de CALF que contaban con medidor, mientras que en los demás casos se gestionaba directamente a través de la Municipalidad.
Según informó la secretaria de Jefatura de Gabinete municipal, María Pasqualini, la contribución permitió reunir 32.000 millones de pesos. Con los rendimientos obtenidos mediante colocaciones financieras, el fondo alcanzó los 38.700 millones de pesos, que serán destinados al desarrollo del complejo ambiental.
Desde el Municipio sostienen que la tasa cumplió con el objetivo para el que fue creada: generar los recursos necesarios para avanzar con la obra. Su eliminación permitirá que los vecinos dejen de pagar ese concepto específico, aunque el efecto sobre cada factura dependerá de los cargos que integren el servicio y de la situación de cada usuario.
La primera etapa del proyecto consiste en construir un centro de transferencia de residuos sólidos urbanos. Allí llegarán los camiones recolectores habituales, que descargarán la basura dentro de una instalación cerrada. Desde ese punto, los residuos serán trasladados en vehículos de mayor capacidad hasta el nuevo sitio de disposición final.
El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, explicó que el esquema permitirá concentrar la carga de cuatro camiones recolectores en una unidad de transporte de mayor porte. De esta manera, se busca reducir la cantidad de viajes necesarios para trasladar los residuos hasta el nuevo predio.
El edificio estará cerrado para evitar que el viento disperse la basura durante las maniobras de descarga. El procedimiento prevé que los camiones ingresen a la instalación y vuelquen los residuos en una tolva, desde donde pasarán por gravedad a contenedores de mayor tamaño. Luego, esos contenedores serán transportados hasta el área de disposición final.
La obra forma parte de una renovación más amplia del sistema de tratamiento de residuos de la capital neuquina. El objetivo oficial es contar con una infraestructura que pueda responder al crecimiento urbano durante las próximas décadas y mejorar la organización de una actividad que exige planificación, recursos y controles ambientales permanentes.
El proyecto también tiene una dimensión regional. El esquema previsto contempla la gestión de residuos de Neuquén capital y de localidades cercanas como Plottier, Centenario, Vista Alegre y San Patricio del Chañar. La coordinación entre municipios aparece como una condición importante para ordenar el funcionamiento de un área metropolitana que crece y comparte desafíos de infraestructura.
La expansión urbana aumenta la presión sobre los servicios públicos y obliga a revisar cómo se recolectan, trasladan y disponen los residuos. En ese escenario, la construcción de una estación de transferencia puede mejorar la logística, pero la eficacia del sistema dependerá también de su operación cotidiana, de la capacidad del destino final y de las políticas que acompañen la reducción y recuperación de materiales.
La gestión de los residuos no se resuelve únicamente con trasladar la basura de un lugar a otro. La separación en origen, el reciclaje, la recuperación de materiales y la disminución de los desechos enviados a disposición final forman parte de una estrategia ambiental más amplia. La infraestructura puede ser una pieza central, pero sus resultados también dependen de los hábitos ciudadanos, los mecanismos de control y la continuidad de las políticas públicas.
La eliminación de la tasa marca el cierre de una herramienta específica de financiamiento y abre una nueva etapa para evaluar la ejecución del proyecto. La disponibilidad de los recursos anunciados y la firma del contrato constituyen pasos relevantes, aunque el resultado final deberá medirse por el cumplimiento de los plazos, la calidad de las instalaciones y la capacidad del sistema para responder a las necesidades de la región.
Con el cese del cobro previsto para diciembre, los vecinos dejarán de afrontar una contribución que había sido presentada como necesaria para construir el nuevo complejo. Ahora, el desafío será convertir los fondos acumulados y las obras anunciadas en un servicio eficiente, con controles adecuados y una planificación ambiental que acompañe el crecimiento de Neuquén sin trasladar los costos a las generaciones futuras.