El papa Francisco se prepara para su 42º viaje al extranjero, donde pronunciará discursos y participará en una veintena de actos durante la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, evento relevante para la Iglesia católica en medio de una reflexión sobre su futuro.
El papa Francisco, un jesuita argentino de 86 años, partirá este miércoles hacia Lisboa, donde se espera la llegada de alrededor de un millón de jóvenes peregrinos de todos los rincones del mundo para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), un evento de gran importancia para la Iglesia católica en un momento de reflexión sobre su rumbo futuro.
Con un total de once discursos y una veintena de actos, el programa de este viaje, el 42º al extranjero para el papa, se presenta bastante intenso, especialmente teniendo en cuenta que el Pontífice se sometió a una importante cirugía abdominal hace tan solo dos meses.
El papa Francisco ha ganado una gran popularidad entre los jóvenes debido a su estilo directo y espontáneo. Se espera que en Lisboa aborde temas de importancia para esta generación, como la guerra en Ucrania, la ecología y la justicia social. Además, la Iglesia católica se enfrenta al desafío de la secularización en Europa, lo que hace que la JMJ cobre especial relevancia.
El avión del papa partirá temprano en la mañana desde Roma y está previsto que llegue al aeropuerto militar de Lisboa a las 10:00 a.m. (09:00 GMT). Allí, será recibido por el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, con quien mantendrá una entrevista en el Palacio de Belém.
Se espera que más de un millón de peregrinos, provenientes de más de 200 países, participen en esta semana de encuentros festivos, culturales y espirituales. La Jornada Mundial de la Juventud comenzó con una misa en un céntrico parque de Lisboa, congregando a una multitud de fieles.
La ciudad portuguesa se ha llenado de grupos coloridos de fieles que portan banderas de todo el mundo, creando un ambiente festivo en las calles durante la JMJ.
El evento movilizará a 16.000 efectivos de seguridad, protección civil y urgencias médicas. Además, varias carreteras y estaciones de metro han sido cerradas, lo que representa un desafío para la ciudad de 550.000 habitantes, que ya recibe numerosos turistas durante el verano.
La Jornada Mundial de la Juventud actuará como un barómetro para conocer la posición de los jóvenes católicos en temas como los derechos LGTB+, el celibato sacerdotal y la participación de las mujeres en la Iglesia. Esto ocurre a pocos meses del inicio en Roma de una asamblea destinada a abordar el futuro de la Iglesia católica.