En plena crisis carcelaria, el Comité Provincial para la Prevención de la Tortura de Neuquén solicita a la Legislatura regularizar su situación laboral y presupuestaria.
El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura de Neuquén ha elevado una nota a la Legislatura solicitando la regularización urgente de su situación administrativa, laboral y presupuestaria. La crisis en el sistema carcelario ha resaltado la importancia del Comité como órgano consultivo y su funcionamiento es crucial para abordar esta emergencia.
Actualmente, el Comité enfrenta su peor crisis presupuestaria, con una comisionada sin cobrar su salario, lo que vulnera sus derechos laborales. A cinco años de la aprobación de la Ley 3213, y casi un año desde que el Comité comenzó a operar, persisten desacuerdos entre la Legislatura y el Ejecutivo sobre el presupuesto asignado. Esta falta de consenso ha resultado en un uso inadecuado y no actualizado de las partidas presupuestarias, lo cual ha sido motivo de múltiples reclamos.
El Comité, desde su creación, ha contado con un presupuesto limitado que no cubre los gastos operativos. Los comisionados deben trabajar con insumos propios y solo pueden cubrir la zona de la Confluencia, debido a la falta de movilidad y otros recursos esenciales como un teléfono para comunicaciones directas.
Las funciones del Comité incluyen inspeccionar lugares de detención, recibir denuncias por violaciones a la integridad de personas privadas de libertad, realizar informes sobre condiciones de detención, y proponer campañas de concientización y capacitación para agentes relacionados con la temática de las personas privadas de libertad. La falta de recursos compromete gravemente la capacidad del Comité para cumplir con estas responsabilidades esenciales.
En este contexto crítico, es imperativo resolver las discrepancias entre los poderes Ejecutivo y Legislativo respecto a la administración del presupuesto del Comité. La carencia de fondos para gastos básicos está impidiendo su funcionamiento efectivo, lo que compromete su misión de prevenir y erradicar la tortura y los malos tratos en la provincia.