La oposición y la Iglesia se unen para urgir al gobierno a reactivar el FISU, vital en la lucha contra el narcotráfico y la mejora de barrios vulnerables.
En una sorprendente confluencia de intereses, el PRO, sectores de la Iglesia Católica y el dirigente social Juan Grabois han exigido al gobierno de Javier Milei la reactivación del Fondo de Integración Socio-Urbana (FISU), crucial para frenar el avance del narcotráfico en villas y barrios populares. La iniciativa, encabezada por Cáritas y respaldada por tres obispos cercanos al Papa Francisco, incluye firmas de figuras destacadas como Mario Quintana, ex vicejefe de gabinete de Mauricio Macri, y otros dos ex funcionarios de la gestión macrista.
El comunicado de Cáritas, que anuncia una conferencia bajo el título «Villas y Barrios Populares: Estado o Narcotráfico», destaca la urgencia de restablecer el FISU para fortalecer la integración socio-urbana y prevenir la expansión del narcotráfico en comunidades vulnerables. Entre los firmantes se encuentran Sebastián Welisiejko, ex secretario de Integración Socio-Urbana de la Nación durante el gobierno de Macri, y Fernanda Miño, vinculada a Grabois, quien fue clave en la gestión del FISU.
Este inusual acuerdo surge en un contexto de creciente preocupación por la penetración del narcotráfico en barrios marginados y refleja un consenso inédito entre la oposición política, la Iglesia y el activismo social. La iniciativa destaca la importancia de la Ley 27.453, que establece la integración socio-urbana como una prioridad para mejorar la calidad de vida en estos barrios y combatir la delincuencia organizada.
El llamado a reactivar el FISU ha generado tensiones dentro del propio gobierno libertario, enfrentando a Sebastián Pareja, actual secretario de Integración Socio-Urbana, quien defendió la transparencia del fondo en la administración anterior, contra la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que, con el respaldo presidencial, ha detenido las partidas del fondo. La unión de fuerzas entre el PRO, la Iglesia y Grabois refuerza la presión sobre el gobierno de Milei para que restablezca un fondo considerado fundamental en la lucha contra el narcotráfico y en la mejora de condiciones de vida en las comunidades más desfavorecidas del país.