La senadora presentó de manera anticipada su declaración jurada en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni. El gesto volvió a profundizar tensiones internas dentro del Gobierno.
La crisis política alrededor de Manuel Adorni ya empezó a generar movimientos incómodos dentro del propio oficialismo.
Y Patricia Bullrich decidió hacer uno bastante evidente.
La senadora libertaria presentó de forma anticipada su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción y volvió a meter presión sobre el jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y todavía sin publicar su documentación patrimonial actualizada.
La jugada tuvo una lectura inmediata dentro de la Casa Rosada.
No fue solamente un trámite administrativo.
También un mensaje político.
Bullrich ya había reclamado públicamente que Adorni presentara “de inmediato” su declaración jurada para evitar que el escándalo siguiera desgastando al Gobierno. Ahora decidió adelantarse incluso antes del plazo legal y dejar todavía más expuesta la situación del funcionario.
La causa judicial contra Adorni sigue creciendo como uno de los focos más incómodos para Javier Milei.
La investigación gira alrededor de gastos, propiedades y movimientos patrimoniales que la Justicia intenta esclarecer mientras el oficialismo busca contener el impacto político del caso.
En paralelo, comenzaron a aparecer señales de incomodidad dentro de La Libertad Avanza.
Incluso Victoria Villarruel se sumó en los últimos días a los pedidos para que el jefe de Gabinete transparente su patrimonio cuanto antes.
La escena revela además una tensión cada vez más visible dentro del universo libertario.
El Gobierno construyó buena parte de su discurso alrededor de la transparencia, la crítica a la “casta” y el combate contra privilegios políticos.
Por eso las denuncias por enriquecimiento ilícito golpean especialmente sobre la identidad narrativa del oficialismo.
Bullrich parece haber entendido rápido ese problema.
Y eligió marcar diferencias.
La senadora busca evitar que el caso termine contaminando a todo el espacio político y dejó claro que considera necesario cerrar el tema lo antes posible.
Mientras tanto, Milei mantiene respaldo público hacia Adorni y rechaza las acusaciones contra uno de sus funcionarios más cercanos.
Pero el desgaste ya empezó.
Y en política, muchas veces los gestos internos dicen bastante más que los discursos oficiales.