Desde la retirada del acuerdo de exportación de granos del mar Negro, Rusia ha incrementado los ataques a infraestructuras clave para los envíos de cereales de Ucrania.
Los ataques rusos en el río Danubio, llevados a cabo el 2 de agosto de 2023, han causado graves daños a la infraestructura portuaria ucraniana destinada a la exportación de granos. El ministro de Infraestructuras de Ucrania, Oleksandr Kubrakov, informó que cerca de 40.000 toneladas de granos destinados a países africanos, China e Israel resultaron afectados en el ataque.
Los almacenes y silos de granos fueron el objetivo de los ataques rusos, según declaraciones de Kubrakov en Telegram. Además, el ministro acusó a Rusia de utilizar drones iraníes para llevar a cabo este ataque devastador. El impacto de estas acciones es especialmente preocupante ya que estos puertos en el río Danubio se han convertido en fundamentales para la seguridad alimentaria mundial.
El contexto de estos ataques se relaciona con la retirada del histórico acuerdo de exportación de granos del mar Negro en julio, lo que llevó a Rusia a intensificar los ataques contra las infraestructuras cruciales para los envíos de cereales desde Ucrania.
El acuerdo previo había permitido que aproximadamente 33 millones de toneladas de granos fueran exportadas de forma segura desde los puertos ucranianos en el mar Negro, lo que contribuía a aliviar los temores de una escasez mundial de alimentos.
Con la ruta del mar Negro bloqueada, los puertos ucranianos de Izmaíl y Reni en el río Danubio adquirieron una importancia crucial para las exportaciones de granos. Sin embargo, estos recientes ataques ponen en peligro la capacidad de Ucrania para llevar a cabo sus operaciones de exportación, lo que puede tener graves repercusiones en la disponibilidad y el suministro de alimentos a nivel global. La situación es motivo de preocupación tanto para Ucrania como para la comunidad internacional, ya que la seguridad alimentaria mundial está en juego.