Neuquén busca su vino: el Pinot Noir como identidad, territorio y una nueva economía alrededor de la copa

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La provincia celebrará el Día Mundial del Pinot Noir con el primer foro dedicado a la cepa y una noche abierta al público con quince bodegas, gastronomía y música. Detrás del festejo aparece una apuesta más ambiciosa: conseguir que el Pinot haga por Neuquén algo parecido a lo que el Malbec hizo por Mendoza, convirtiendo un vino en una manera de reconocer y contar un territorio.

Hay lugares que terminan encontrando una botella capaz de contarlos.

Mendoza tiene el Malbec. Salta hizo del Torrontés una extensión líquida de sus valles de altura. La Patagonia lleva años construyendo su propio lenguaje vitivinícola y Neuquén, todavía joven dentro de la geografía del vino argentino, empieza a elegir una palabra para presentarse: Pinot Noir.

No es una decisión menor. Tampoco consiste simplemente en encontrar una variedad que venda bien.

Convertir una cepa en emblema significa conseguir que detrás de una copa puedan reconocerse un paisaje, un clima, una forma de producir, una gastronomía, ciertos saberes y, finalmente, una identidad.

Ese es el desafío que Neuquén intentará empezar a ordenar durante los próximos días.

El martes 18 de agosto, coincidiendo con el Día Mundial del Pinot Noir, se realizará el primer Foro del Pinot Neuquino, que reunirá a productores, bodegas, enólogos, agrónomos, sommeliers y representantes de la gastronomía y el turismo. Cuatro días después, el sábado 22, la conversación dejará el lenguaje de los especialistas y se abrirá a la ciudad con La Noche del Pinot, una celebración gratuita en el Centro de Convenciones Domuyo de la Isla 132.

Una jornada para pensar el vino.

Otra para beberlo.

El orden parece razonable.

Una cepa que encontró el frío

El Pinot Noir no es precisamente una uva complaciente.

Es delicada, sensible a las temperaturas y bastante menos dispuesta que otras variedades a perdonar errores. En el mundo alcanzó prestigio en regiones de clima fresco y encontró en la Patagonia argentina condiciones particulares para desarrollarse.

Neuquén quiere convertir esa adaptación en identidad.

El foro se desarrollará de 18 a 21.30 en el Hilton Garden Inn de la capital provincial y estará moderado por Nico Visne. La propuesta no apunta solamente a reunir especialistas, sino a conectar los distintos eslabones de una cadena que durante demasiado tiempo tendió a pensarse por separado: quien cultiva, quien elabora, quien sirve, quien cocina y quien finalmente consigue que alguien viaje cientos o miles de kilómetros para conocer dónde nació ese vino.

Ahí aparece el verdadero salto.

Porque una botella puede ser un producto.

Pero una botella asociada a un territorio puede convertirse en una experiencia.